jueves 12 de enero de 2012

El momento 3.000

Tras unos días de vacaciones en Íllora reemprendo la activad del blog con una entrada relacionada con Íllora.

Me gustaría hablaros de mi experiencia vivida el día de la entrega del premio de los 3.000€ por parte de la CEAMI. Para los que no sepáis de qué hablo, se trata de un sorteo que realizaron los empresarios miembros de la asociación en que se repartían dos premios de 3.000€ para los dos números que fueran premiados. La única condición necesaria para participar era comprar en dichos comercios y éstos te entregaban un buen número de boletos para participar en el sorteo.

Llegamos al día en cuestión. Plaza del Arco, junto al Ayuntamiento de Íllora. Frío intenso, sopla algo de viento. Miles de personas de agolpan en la plaza, de fondo se aprecia el sonido de un coro rociero, en el tumulto es prácticamente imperceptible. La gente se impacienta, algunos lanzan alguna que otra reprimenda al aire para provocar la risa en el respetable. Comienza el sorteo, una niña tímida no quiere ser la mano inocente, algunos la increpan (pobre niña, muy mala educación algunos) Finalmente un niño saca una papeleta, el presentador de la velada intenta darla intriga, lo llama. Al final, el humorista local, me alegro por él, un tipo entrañable. Recoge el premio, entre aplausos y risas, cuenta su chiste de rigor (todo un clásico el del vino mosto) y algunos abuchean (más mala educación) Se palpa la prisa, la gente quiere ganar 3.000€ y que no le entretenga con "hostias". Tras unos minutos, nuevo ganador, o mejor dicho ganadora. Es aquí cuando aparece mi sorpresa. No habiendo alcanzado la agraciada ni el segundo de los escalones que la llevaban a la su momento de gloria en el escenario, comienza los miles de personas a abandonar la Plaza del Arco como si les llevara el mismísimo diablo. Hacía frío sí, pero no tanto. En un momento de duda, no nos da tiempo a girarnos a mí pareja y a mí, cuando la gente, que ya caminaba en sentido inverso al nuestro, nos desplaza a un lado y a otro como a una bolla de esas que delimitan las zonas de la playa. La gente camina rápido y se queja: "Vaya pollas, no me ha tocao", "Cuchi a quién le ha ido a tocar, a Diego Liria". Entre improperios y empujones, nos dejamos arrastrar por la marea humana. Estamos ya casi en el despacho de pan de fuera de la plaza. A lo lejos parece que continúa la fiesta de la CEAMI. Ya pocos escuchan la alegría de la agraciada. Me cuenta que había vino y regalos para los asistentes al evento. Supongo que servirán para la siguiente ocasión, si hay.

Para finalizar, simplemente decir que fue un claro ejemplo de esa bipolaridad ilurquense, capaz de lo mejor (bravo para la CEAMI y su magnífica idea) y de lo peor (abucheo para gran parte de los vecinos) ¿Es qué no somos capaces de disfrutar de una fiesta que organizan nuestros empresarios? ¿ No somos capaces de alegrarnos por la suerte del prójimo? Vaya si esto me suena de otras veces....

Juan Ruiz

viernes 9 de diciembre de 2011

Primera Oportunidad de Negocio SOS

El cultivo de vino Biodinámico en Íllora

¿Qué son?
Los vinos biodinámicos son un subgrupo de los vinos ecológicos, y en estos no se utiliza ningún tipo de producto artificial para el cultivo ni para el combate de las plagas.

¿Qué los hace diferentes?


Para la producción de vinos biodinámicos se mejora el suelo con sustancias vegetales y animales (estiércol) y además se analizan tanto el ciclo lunar como los ciclos de cada cultivo para que los recursos utilizados sean más eficientes y lo menos costosos posible. De todas formas, este tipo de agricultura necesita una mayor inversión, por lo que ese plus se puede traspasar a la botella del vino biodinámico. Además existen otras técnicas ancestrales (poco usadas) para realizar un vino biodinámico rechazadas por muchos por considerarlas casi magia, como hacer un preparado con un cuerno lleno de estiércol enterrado en la tierra durante una estación para fertilizar el suelo después.


Los frutos obtenidos a través de la vitivinicultura biodinámica desarrollan un sabor más acentuado, por lo que los vinos biodinámicos además de ayudar al cuidado del medio ambiente, suelen ser más sabrosos y más naturales. El consumidor aprecia probar algo diferente siempre y cuando sea disfrutable; pero si además la diferencia radica en el respeto del medio ambiente, mucho mejor.

Si bien la producción de uvas para un vino biodinámico puede tener mayor calidad que el fruto obtenido para otros vinos, es de menor cantidad, lo cual hace que estos vinos sean muchas veces escasos en las tiendas especializadas. Pero por suerte son cada vez más las bodegas que destinan parte de sus viñedos para producir vinos biodinámicos. La calidad de los vinos biodinámicos es certificada por una asociación internacional especializada que identifica a los productos cuya producción se rige por la filosofía biodinámica.

Considero interesante esta oportunidad de negocio siguiendo con la idea de especialización y ecología que os he comentado anteriormente para Íllora. Existen otras variaciones dentro del vino ecológico, pero esta me ha parecido interesante por lo peculiar de la misma.

Saludos

Juan




miércoles 7 de diciembre de 2011

YO SOS


Hola amigos,

Lo prometido es deuda. Me permitiréis una salvedad, no voy a realizar un artículo de opinión. Hoy os planteo una nueva idea que se me ha ocurrido.

Como sabéis los que me seguís desde hace tiempo, una de mis pasiones es el mundo de la empresa. De hecho si miráis mi perfil soy Diplomado en Empresariales y tengo un MBA en la materia. Por este motivo se me ha ocurrido una idea.

Todo aquel que tenga una idea o proyecto para una nueva empresa, o en una ya existente, tiene mi total disponibilidad para ayudarle a llevarla a cabo.

Cómo lo podemos hacer, muy sencillo: La persona que este interesada que me envíe un correo a la dirección contacto.juanruiz@gmail.com, explicándome el proyecto o la idea y cómo le gustaría llevarla a cabo.

Evidentemente todo esta sujeto a disponibilidad (mi tiempo es limitado debido al trabajo y demás quehaceres) pero me comprometo a prestarle mi ayuda.

Otra idea que tengo es la de ir colgando ideas y proyectos que crea que se puedan llevar a cabo.  Tanto para Íllora como para otro lugar. Todo aquel que alguno le resulten interesante que se ponga en contacto conmigo y les intentamos dar forma.

Espero vuestros proyecto e ideas.

Juan

jueves 24 de noviembre de 2011

Vuelve SOS

Hola a todos,

Después de un periodo inactivo vuelve SOS a la actividad. Próximamente os dejaré un nuevo artículo de opinión. Ya tengo pensada la temática pero si queréis dejar sugerencias podéis utilizar esta entrada.

Saludos y hasta pronto!

Juan Ruiz

miércoles 19 de octubre de 2011

Unas nociones para saber más sobre el paro

1. Introducción
Desempleo, paro forzoso o desocupación de los asalariados que pueden y quieren trabajar pero no encuentran un puesto de trabajo. En las sociedades en las que la mayoría de la población vive de trabajar para los demás, el no poder encontrar un trabajo es un grave problema. Debido a los costes humanos derivados de la privación y del sentimiento de rechazo y de fracaso personal, la cuantía del desempleo se utiliza habitualmente como una medida del bienestar de los trabajadores. La proporción de trabajadores desempleados también muestra si se están aprovechando adecuadamente los recursos humanos del país y sirve como índice de la actividad económica.
2. Medición
El método más utilizado para medir el desempleo se desarrolló en Estados Unidos en la década de 1930; muchos países utilizan este sistema bajo la recomendación de la Organización Internacional del Trabajo. Con un seguimiento mensual de una muestra de familias representativas de toda la población civil se obtiene información sobre la actividad de cada persona en edad activa. Para asegurar la precisión de los datos y facilitar su recopilación, los encuestadores preguntan qué es lo que hizo la gente en una semana determinada. Una persona que realizó cualquier tipo de trabajo durante esa semana para recibir una paga o un beneficio, trabajó quince o más horas como un trabajador sin paga en una empresa familiar o tuvo un trabajo del que estuvo temporalmente ausente, es considerado como empleado. Una persona que no estuvo trabajando pero que buscaba trabajo o estaba despedido y disponible para trabajar se considera como desempleado. A continuación, el número de desempleados se divide por el número de personas de la fuerza laboral civil (es decir, la suma de empleados y desempleados) con el fin de calcular la tasa de desempleo. En algunos países, en vez de elaborar una encuesta especial, la estimación del desempleo se realiza a partir de los datos de la cantidad de personas que buscan empleo a través de las oficinas públicas de empleo o de la cantidad de personas que reciben compensaciones por desempleo. En España se utilizan los dos sistemas simultáneamente. Por un lado, todas las semanas se realiza la Encuesta de Población Activa (EPA) entre 60.000 familias y se publica la media trimestral cada tres meses. Por otro lado, todos los meses se publica el número de parados o desempleados apuntados al Instituto Nacional de Empleo (INEM). Entre uno y otro dato se producen grandes discrepancias.
3. Causas  
Los economistas han descrito las causas del desempleo como friccionales, temporales, estructurales y cíclicas.
El desempleo friccional se produce porque los trabajadores que están buscando un empleo no lo encuentran de inmediato; mientras que están buscando trabajo son contabilizados como desempleados. La cuantía del desempleo friccional depende de la frecuencia con que los trabajadores cambian de empleo y del tiempo que tardan en encontrar uno nuevo. El cambio de empleo se produce a menudo y un importante porcentaje del desempleo es friccional y sólo dura un corto espacio de tiempo. Esta clase de desempleo se podría reducir de alguna manera con servicios de colocación más eficientes. Sin embargo, siempre que los trabajadores puedan abandonar libremente su trabajo se producirá un desempleo cíclico.
El desempleo temporal se produce cuando las industrias tienen una temporada de baja, como durante el invierno en la industria de la construcción o en otros sectores de producción cuyas tareas se realizan a la intemperie. También se produce al finalizar el año escolar, cuando muchos estudiantes y licenciados se ponen a buscar trabajo.
El desempleo estructural se debe a un desequilibrio entre el tipo de trabajadores que requieren los empresarios y el tipo de trabajadores que buscan trabajo. Estos desequilibrios pueden deberse a que la capacitación, la localización o las características personales no sean las adecuadas. Por ejemplo, los desarrollos tecnológicos necesitan nuevas cualificaciones en muchas industrias, y dejan sin empleo a aquellos trabajadores cuya capacitación no está puesta al día. Una fábrica de una industria en declive puede cerrar o desplazarse a otro lugar, despidiendo a aquellos trabajadores que no pueden o no quieren desplazarse. Los trabajadores con una educación inadecuada, o los trabajadores jóvenes y los aprendices con poca o ninguna experiencia, pueden no encontrar trabajo porque los empresarios creen que no producirán lo suficiente como para que merezca la pena pagarles el salario mínimo legal o el salario pactado en el convenio colectivo con los sindicatos. Por otro lado, incluso los trabajadores muy cualificados pueden estar desempleados si no existe una demanda suficiente de sus cualificaciones. Si los empresarios discriminan a algún grupo en razón de su sexo, raza, religión, edad o nacionalidad de origen, se puede dar una alta tasa de desempleo entre estas personas aunque haya muchos puestos de trabajo por cubrir. El desempleo estructural es especialmente relevante en algunas ciudades, profesiones o industrias, para aquellas personas con un nivel educativo inferior a la media y para otros grupos de la fuerza laboral.
El desempleo cíclico es el resultado de una falta de demanda general de trabajo. Cuando el ciclo económico cae, la demanda de bienes y servicios cae también y, por lo tanto, se despide a los trabajadores.
Un aspecto político muy relevante se refiere a la relación entre el desempleo y la inflación. En teoría, cuando la demanda de trabajo se eleva hasta el punto de que el desempleo es muy bajo y los empresarios tienen dificultades a la hora de contratar a trabajadores muy cualificados, los salarios aumentan, y se elevan los costes de producción y los precios, con lo que se contribuye al aumento de la inflación; cuando la demanda se reduce y aumenta el desempleo, se disipan las presiones inflacionistas sobre los salarios y los costes de producción.
4. Modelo neoclásico del mercado de trabajo y el desempleo
Los economistas neoclásicos consideraron el mercado del factor trabajo en la misma forma que al resto de los mercados de factores bienes, y servicios. Los salarios son el precio que hay que pagar por los servicios prestados por el factor trabajo. Cuanto mayores sean los salarios, menor será la cantidad demandada y mayor la cantidad ofrecida.
El análisis neoclásico se basa en el supuesto de la flexibilidad de los salarios. Los desplazamientos que se puedan producir en las funciones de demanda y oferta de trabajo provocarán reajustes salariales que en cualquier caso quedarán determinados en el punto en que se igualen la oferta y la demanda. Hay dos clases de paro, voluntario e involuntario, que pueden producirse dentro de este esquema. En el punto de equilibrio todos los trabajadores que lo deseen encuentran un empleo, pero habrá una cierta cantidad de personas que no estarán dispuestas a trabajar por encontrar excesivamente bajos los salarios, eso será desempleo voluntario. Si algun factor externo -sindicatos, gobierno- impide el reajuste de los salarios, aparecerá el paro involuntario.
La persistencia de un cierto nivel de paro involuntario permanente es explicada en el modelo neoclásico mediante dos tipos de razones: el desempleo friccional y el estructural. Incluso en la coyuntura económica más favorable, en las situaciones de pleno empleo, permanecerá siempre un cierto número de trabajadores en paro por razones friccionales o estructurales. Es la llamada tasa "normal" o inevitable de paro.
5. Modelo keynesiano del mercado de trabajo y el desempleo
En el modelo keynesiano, la causa principal del paro hay que buscarla en la insuficiencia de la demanda agregada. Un simple cambio negativo en las expectativas de los empresarios puede provocar una disminución de su demanda de bienes de inversión lo que originará una serie de reacciones en cadena en la que se irá perdiendo empleo sucesivamente en diferentes ramas industriales. La consiguiente disminución en la capacidad adquisitiva de los trabajadores puede agravar el círculo vicioso prolongando indefinidamente la situación de desempleo.
Los keynesianos rechazan la capacidad del mercado laboral de ajustarse a la nueva situación modificando los salarios. Y si el equilibrio en el mercado de un factor o un bien no puede alcanzarse por la vía de los precios, se conseguirá por la vía de las cantidades, apareciendo una disparidad entre las cantidades ofrecidas y demandadas. Es la rigidez a la baja de los salarios la que impide que la disminución de la demanda se traduzca en descensos salariales por lo que se producirá una situación de desempleo involuntario. El supuesto de la rigidez de los salarios puede suavizarse si se considera que los trabajadores tienen ilusión monetaria, es decir, que lo que negocian en sus convenios son salarios nominales, no reales, por lo que, si se dan simultáneamente situaciones de desempleo e inflación, puede producirse un cierto reajuste de los salarios reales. Esta posibilidad quedaba excluida por las modernas propuestas del modelo de las expectativas racionales: No hay ilusión monetaria, por lo que la política monetaria expansiva se traduce inmediatamente en subidas de precios y salarios sin que tenga ningún efecto sobre la producción real. Los keynesianos, en respuesta, dieron la vuelta al argumento. Aceptando el supuesto de las expectativas racionales conjuntamente con el de la rigidez de los salarios nominales, dedujeron que las políticas expansivas sí pueden tener efecto sobre la producción real. Por ejemplo, el anuncio de un aumento en la cantidad de dinero en circulación provocará subidas en los precios, pero no en los salarios nominales, por lo que los salarios reales bajarán; esto permitirá el aumento del empleo y de la producción real
Pero si los trabajadores tienen expectativas racionales ¿Porqué serían rígidos los salarios nominales? Actualmente, cuando se firman convenios colectivos suele incluirse una cláusula de revisión condicionada al comportamiento del IPC por lo que los aumentos salariales acordados son reales. Además, si los salarios nominales fueran rígidos, los salarios reales actuarían anticíclicamente, bajando en los procesos inflacionistas y subiendo en los deflacionistas, lo que no sólo no es lógico sino contrario a la experiencia empírica.
El modelo del mercado interno de las empresas trata de explicar porqué la existencia de trabajadores en paro, teóricamente dispuestos a aceptar un empleo a cualquier precio, no provoca la caída de los salarios. En cada empresa hay un gran número de puestos de trabajo que requieren cierto grado de confianza en la persona que los ocupa. Para esos empleos se buscarán trabajadores conocidos, que ya lleven un tiempo en la empresa. Muchos otros puestos exigen una formación muy especializada que sólo se consigue permaneciendo mucho tiempo en el mismo empleo. Por tanto los trabajadores en paro no sirven para ocupar esos empleos y, aunque estuvieran dispuestos a aceptar salarios más bajos, no representan una competencia real para los que ya están empleados desde hace tiempo en la empresa.
El modelo del pago de la lealtad se fija en ciertos comportamientos que, aunque no sean fácilmente explicables racionalmente, todo el que haya trabajado en una empresa sabe que son muy comunes. Hay un amplio grupo de trabajadores que se esfuerza más de lo que les exige la empresa. Es comprensible por tanto que la empresa les pague más de lo estrictamente necesario para que permanezcan en sus puestos. Se produce una especie de lealtad mutua entre empleados y empleadores.
El modelo de los salarios anti-escaqueo (shirking) considera que la empresa no puede estar detrás de cada trabajador controlándole minuto a minuto para que cada uno rinda al máximo posible. La mejor forma de incentivar el trabajo es ofrecer buenos sueldos. Si los salarios fueran bajos no se tendría miedo al despido y los trabajadores adoptarían comportamientos indolentes. Es interesante constatar que en los países comunistas del este de Europa, la falta de temor al despido y los bajos salarios provocaban que el rendimiento de los trabajadores fuese mucho más bajo que en los países occidentales; ésa está considerada una de las razones principales de la caída de aquel sistema.
El modelo de la selección inversa subraya el temor de los empleadores a que, en el caso de que bajasen los salarios cada vez que la empresa atravesara una coyuntura difícil, los primeros trabajadores en abandonarles serían los mejores, los que se sintieran confiados en encontrar fuera otro puesto mejor pagado. Se produciría así un fenómeno de selección darwinista de los menos eficaces que redundaría en perjuicio de la empresa. Es preferible por tanto no bajar los salarios y adaptarse a las crisis mediante reajustes de personal en los que se despidan sólo a los peores.
Es fácil detectar algunas características comunes a todos estos modelos. Consisten principalmente en análisis de tipo psico-sociológico sobre el razonamiento seguido en la adopción de decisiones por los empleadores y sobre los mecanismos de funcionamiento interno de las empresas. Ciertamente consiguen complementarse mutuamente para explicar porqué los salarios permanecen altos en coexistencia con altas tasas de desempleo en el mercado laboral. Comparten un cierto "espíritu" keynesiano ya que, al mostrar la incapacidad del mercado de trabajo para alcanzar automáticamente el equilibrio, están justificando la necesidad de intervención del Estado: la única solución para el desempleo consiste en hacer crecer la demanda agregada.
6. Las políticas de empleo
La intervención del Estado para fomentar el empleo topa con grandes dificultades. Las políticas expansivas pueden producir desagradables efectos secundarios, provocando inestabilidad monetaria y otros desequilibrios. Si lo que se busca es una oferta de empleo bien remunerado, sostenida a largo plazo, habrá que actuar de forma muy cuidadosa para que no sea peor el remedio que la enfermedad.
El aumento de la demanda de trabajadores puede conseguirse con medidas fiscales que reduzcan los costes salariales para las empresas, bien reduciendo las contribuciones obligatorias a la Seguridad Social (que tendrían que ser substituidas por otros ingresos del Estado), bien subvencionando la contratación de trabajadores que por alguna circunstancia sean menos eficientes, minusválidos, jóvenes en su primer empleo, etc. La flexibilización de los empleos, autorizando contratos temporales y facilitando los despidos, supone de hecho abaratar los costes laborales de las empresas aunque a costa de la precarización del empleo.
Finalmente siguen siendo muchos los partidarios de las tradicionales medidas keynesianas de aumentar la demanda agregada mediante el aumento del gasto público, bien mediante contratación directa por el Estado-patrón, bien mediante la realización de obras o inversiones públicas. A pesar de las argumentaciones de Friedman, los programas y gobiernos socialdemócratas siguen siendo partidarios de políticas activas de creación de empleo especialmente en países con tasas altas de paro.

martes 18 de octubre de 2011

Ni un alma en el bar del PER en Íllora (Granada)

Íllora es el pueblo de Granada que recibe más dinero del PER, sobre un millón de euros al año. Sus vecinos critican a Duran i Lleida y aseguran que el líder catalán se equivoca al tacharlos de vagos


Está totalmente vacío el bar ubicado detrás del Ayuntamiento de Íllora, el pueblo de Granada que recibe más fondos del Plan de Fomento del Empleo Agrario (antiguo PER). Es jueves, doce de la mañana. Refulgente sol de otoño. El campo está seco. Solo el regente del local y la camarera atienden a los periodistas. En este café decorado en rojo no hay ni una sola silla ni un solo taburete ocupado. Nada más salir a la puerta, unos obreros pintan de amarillo el borde de una acera. El ambiente es tranquilo entre estos 10.000 habitantes rodeados de olivos.
Lejos, en Barcelona, Duran i Lleida, candidato de CiU a las elecciones generales, montó un revuelo hace unos días al declarar que en Andalucía se cobra el PER (Plan de Empleo Rural) por ir al bar del pueblo. Si el político catalán estuviera aquí ahora repararía en dos errores de su famosa frase. Por un lado, las tabernas no están llenas ni de lejos. Sin embargo, los bancos de las plazas del pueblo están concurridos, pero de jubilados. Por otro, el PER dejó de llamarse así con Aznar y ahora es el PFEA (Plan de Fomento del Empleo Agrario), si bien es cierto que muchos siguen conociendo este programa de inversiones del mundo rural como PER.
Obras en el pueblo
Francisco Domene (PSOE), alcalde de Íllora, explica que el dinero que se recibe desde que él es regidor -año 2007- es básicamente para obras urbanas y mejoras en el ámbito agrario, como caminos rurales o modernización de regadíos.
Los fondos totales que llegan hasta aquí anualmente son unos 350.000 para materiales y 900.000 para mano de obra. «Estas aportaciones llevan siendo las mismas en los últimos diez o doce años», comenta el primer edil, que defiende que la función del PER es agraria, para mantener la cohesión social en el territorio y fijar la población en estas zonas agrícolas. Gracias a esa inyección económica se contrata a los habitantes del medio rural -en construcciones y distintos arreglos municipales- para que puedan acreditar 35 peonadas, las necesarias para cobrar el subsidio agrario (una prestación por desempleo) durante medio año.
Los consistorios -aunque antes lo hacían- ya casi no pueden aportar dinero por su endeblez presupuestaria, así la que financiación del PER recae ahora en las administraciones central, autonómica y provincial.
En pueblos como Íllora, cuando estalló el 'boom' inmobiliario, era casi imposible encontrar a oficiales cualificados de obras para los proyectos del PER porque hubo una emigración masiva a la ciudad, donde se cobraban de 2.000 a 3.000 euros mensuales. «Ahora recibimos mucha demanda de personal cualificado. Antes de la crisis los contratos que se hacían duraban desde septiembre hasta junio. Ahora existen tantas solicitudes que se reparten los meses de obras entre distintas personas. Hay que tener en cuenta que el PER ayuda a completar la renta de los individuos que viven en la Andalucía del interior, cuyos ingresos básicos provienen de la agricultura y el turismo», abunda Domene.
Encima de la mesa del alcalde, un escrupuloso informe donde figuran los seis lotes que se dedicarán a arreglos urbanos: albañilería, áridos, carpintería, fontanería... «Normalmente se convoca un contrato abierto en el que concurren empresas del pueblo», recalca el primer edil.
El dinero de la mano de obra -que depende del Gobierno central- llega casi siempre por adelantado, pero el de la Diputación y la Junta -para materiales- se cobra a posteriori y suele acumular algún retraso. La ejecución del PER -por lo menos en Íllora- está muy organizada, si bien su regidor reconoce que en otros núcleos se lleva a cabo de una manera «menos formal».
Francisco Domene tilda las palabras de Duran i Lleida de xenófobas y llenas de tópicos. «Con más o menos motivación, los contratados para las obras están en sus puestos de trabajo los 15 días», apostilla en la casa consistorial, ubicada en un antiguo convento.
Por las calles, los vecinos aseguran que el 'nuevo' PFEA se traduce cada año en actuaciones en el sector agrícola, en servicios, desde la construcción de dotaciones de equipamientos sociales, parques o jardines, pasando por el arreglo de calles.
En el colegio Gran Capitán, donde juguetean unos niños en el patio, se han instalado columpios y se ha levantado un almacén. Otras zonas del entramado urbano se han convertido en accesibles para personas en sillas de ruedas. «Sin PER todo esto sería imposible. Sin esas ayudas, no quedaría nadie viviendo aquí», remata Juan García mientras se toma un café al lado de las escuelas.
De todas formas, el alcalde reconoce que estos fondos tienen sus limitaciones. «A veces nos vemos obligados a contratar a gente sin cualificación y, por ejemplo, a una mujer se le pone a acarrear arena simplemente. Por eso se tiene la imagen de que no se trabaja, pero tenemos los recursos que tenemos. En ese sentido, yo veo mejor que nos dieran las subvenciones sin estar tan condicionadas, sin ser tan finalistas, así con ellas se podrían prestar otros servicios como pintura, asuntos sociales o cuidado de ancianos. Sería más útil», ilustra Francisco Domene.
Menos fraudes en el campo
Por otro lado, Carmelo Torralba, coordinador de las obras del PER en la zona y alcalde pedáneo de Obéilar, asegura que en los últimos cuatro años han descendido mucho los fraudes vinculados al subsidio agrario (el desempleo que reciben los agricultores). Una de las trampas consistía en que los individuos -una vez que habían logrado las 35 peonadas necesarias para cobrar la paga del PER durante seis meses- trabajaban el resto en negro para no perder el derecho a recibir ese pequeño, pero vital, sueldo. El resto de jornales echados en el campo los ponía el empleador a nombre de la mujer o del hijo del agricultor -aunque ellos jamás pisaran los cultivos- para que estos tuvieran también derecho al 'paro'.
Los más críticos con esta prestación por desempleo -aprobada en 1984 por Felipe González- hablan de universitarios estudiando a decenas de kilómetros del campo y cobrando el PER al mismo tiempo; o de gente con mucho dinero en 'B' y beneficiándose de los 400 y pico euros mensuales. Juan Verdejo, que no es un cargo político y ejerce como encargado del Plan de Fomento del Empleo Agrario, asegura que ya casi nadie se arriesga a no dar de alta a un trabajador. Ha habido condenas serias por fraude y ha aumentado la vigilancia. «El Seprona y los inspectores de trabajo hacen controles». Él asegura que existen más estafas en el régimen general -en el desempleo ordinario- que en el PER.
Carlos Martín, beneficiario del subsidio agrario hace 15 años, cruza la calle. Es un hombre de unos 40 años. Ahora mismo no está ni trabajando ni cobrando, porque se le terminó la prestación en septiembre. Hasta principios de diciembre, que arranca la recolección de la aceituna, no volverá a estar en activo. Mientras, su mujer acaba de comenzar a percibir la paga de 426 euros mensuales gracias a las peonadas que echó las pasadas navidades en las olivas. Él defiende que -cuando no están obligados por la faena- «los perceptores del PER pueden ir al bar las veces que quieran». «Yo no lo hago porque no me lo puedo permitir», apostilla. Y prosigue el transeúnte: «¿Por qué no critica Duran las subvenciones que reciben las empresas de coches de Cataluña?». Rogelio, rodeado de jubilados en la plaza del pueblo, asevera que él jamás ha cobrado el PER, pero sí el paro. «Aquí no hay trabajo para echar las 35 peonadas. Si no fuera por el PER, aquí habría familias pasando hambre», espeta.
Se crea una prestación por desempleo especial para los afiliados al Régimen Especial Agrario de la Seguridad Social de Andalucía y Extremadura, comunidades con una alta dependencia de la actividad agraria y elevadas tasas de paro.
euros mensuales durante seis meses es lo que se cobra por el subsidio agrario, a lo que hay que descontar los 86 euros mensuales de la cotización (cartilla agraria) que deben abonar los jornaleros. El ingreso neto es, pues, de 426 euros al mes (el 80% del Salario Mínimo). El número mínimo de peonadas (jornales) que tienen que acreditar es de 35.
millones en 2011 aportará la Junta de Andalucía para los materiales de obras realizadas dentro del PER, para generar empleo rural. En Barcelona el coste de todas las prestaciones por desempleo en agosto fue de 328 millones de euros, según el consejero andaluz de Empleo.

martes 4 de octubre de 2011

Reducir la negatividad

En cierto sentido, la batalla para ser feliz es una batalla contra la negatividad.

Estamos expuestos a multitud de cosas malas pero la clave está en cómo las interiorizamos, cómo reaccionamos ante ellas, es lo que determina en última instancia su efecto final sobre nosotros.

Tenemos el control para decidir cómo nos afectará un determinado acontecimiento independientemente de la naturaleza que sea. Evidentemente no es fácil, si no seríamos todos felices ¿verdad?

Todo esto requiere de un proceso de formación continua, auto-reflexión y mucha voluntad, un programa diseñado para fortalecer nuestra vida, por así decirlo.

Podemos convertirnos en personas negativas si hacemos de la queja un hábito. Los hábitos se definen como acciones que ocurren automáticamente en respuesta a factores o señales desencadenantes específicos. Tales señales pueden ser externas (derivadas de nuestro medio ambiente) o internas (que surgen de nuestros propios pensamientos y sentimientos). Nos mordemos las uñas, por ejemplo, cuando nos ponemos nerviosos o nos quejamos cuando las cosas van mal.


Solemos quejarnos, a menudo, de manera inconsciente y hacemos de esta conducta un patrón automático cuando surgen los obstáculos. No nos damos cuenta de que cada vez que nos quejamos, afianzamos más esta conducta y perdemos la gran posibilidad de ver los obstáculos como retos los cuales superar.

Entonces, ¿qué podemos hacer para romper este ciclo? Si nuestra negatividad se debe a un hábito entonces podemos extinguirla mediante el auto-control. Si interrumpimos muchas veces el acto de mordernos las uñas llegará un momento en que este hábito se olvidará.
Del mismo modo, cuando los comentarios negativos empiecen a salir de tu boca, date cuenta de ello e interrúmpelos, aunque sea a mitad de frase. Finalmente, este impulso se desvanecerá.

Este autocontrol de los pensamientos puede resultar agotador si tienes una vida complicada en la que te enfrentas constantemente a situaciones difíciles. La solución a este problema es que no solo te conformes con interrumpir estos pensamientos negativos, sustitúyelos por pensamientos positivos y esperanzadores.

Frase sobre la negatividad.
De esta manera no solo estaremos abortando un mal hábito, sino que estaremos creando un nuevo patrón más fortalecedor y que un día puede llegar a ser tan automático como el que estamos tratando de eliminar.

Fuente: http://www.recursosdeautoayuda.com/

lunes 26 de septiembre de 2011

Íllora reclama la finca de la Dehesa a los Welligton

El ayuntamiento, que cuenta con el respaldo del 90% de los vecinos, acude a un gabinete jurídico de Cádiz para emprender las acciones oportunas





EUROPA PRESS El Ayuntamiento de Íllora ha acudido a un gabinete jurídico especializado para emprender la reclamación de la finca de la Dehesa Baja a los duques de Wellington, al considerar que esta familia noble pudo hacerse con la propiedad de manera ilícita, han informado fuentes municipales.

Se trata de una parcela de cerca de mil hectáreas que se extiende por los pueblos de Íllora y Alormates y que incluye un inmueble espectacular construido en el siglo XIX a modo de cortijo.

Según la versión oficial, este lugar fue donado por el Gobierno de España junto a las tierras del Soto de Roma, en Fuente Vaqueros, al primer duque de Wellington, Arthur Wellesley, como muestra de agradecimiento por su ayuda durante la Guerra de la Independencia contra la ocupación napoleónica.

Sin embargo, la entidad local discrepa sobre esta cesión a raíz de que se descubrieran unos documentos en los que se acredita la donación de las tierras de Soto de Roma pero no de esta finca.

Uno de los documentos en que se basa el Ayuntamiento es el Diccionario Geográfico de Pascual Madoz, donde se habla de que esta finca había sido "usurpada", e incluso se indica que fue recuperada por el Estado y cedida al Ayuntamiento de Íllora.

Ahora, la entidad local está tratando de buscar estos documentos en archivos de Madrid para argumentar su reclamación. Además ha recurrido a un gabinete jurídico especializado de Cádiz para definir cuál es la mejor fórmula legal para abordar el asunto.

"Se trata de un gente de Cádiz que ha hecho trabajos similares por esa zona con buenos resultados", han señalado desde el Ayuntamiento de Íllora, que justifican la medida en motivos económicos --los terrenos podrían tener un uso agrícola-- y populares, ya que el "90 por ciento de los vecinos de los cinco núcleos que componen la comarca están de acuerdo con la iniciativa".

A raíz de estas discrepancias las relaciones entre la entidad local y los Wellington son nulas. De hecho, el consistorio no fue avisado de la visita que Carlos de Inglaterra y su esposa Camila Parker-Bowles realizaron al municipio el pasado marzo, cuando pasaron un fin de semana alojados en la citada finca para poner el broche final a su viaje por España.

martes 13 de septiembre de 2011

Los vecinos de Moià se vuelcan en ayudar a su municipio en quiebra

Sólo cobran nómina el alcalde y un edil, y han implicado a los vecinos en la gestión | Sin embargo, las ayudas voluntarias no garantizan la solvencia de Moià... Ver noticia

viernes 9 de septiembre de 2011

Discurso subtitulado de Pep Guardiola en el recibimiento de la Medalla d...

Lo que no se dice, lo que no se entiende.

Santiago Niñó-Becerra. Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull.
Miércoles, 07 de Septiembre

‘Pero en verdad, ¿qué está pasando?’, me preguntan vecinos, conocidos, amigos; las versiones oficiales no cuadran con las percepciones de la ciudadanía. Tanto se ha dicho, tanto se ha prometido, tanto se ha utilizado el ‘mañana sí’, que hasta los más crédulos ya están dudando. ‘Pero en verdad, ¿qué está pasando?’.

En dos palabras. El mundo hoy tiene cinco problemas. 1) muchos de los elementos del planeta: familias, países, personas, empresas, deben una pasta que muchísimos de ellos no pueden pagar, 2) no se crece o se crece poquísimo porque el planeta se ha acostumbrado a crecer a crédito, un modo de crecer que ya no da más de sí, 3) el crecimiento habido en estos últimos veinte años ha estado basado en el consumo de lo máximo posible de todo por parte de todos y de forma creciente, y la demanda ya ha agotado sus capacidad de endeudamiento, 4) se ha estado suponiendo que la oferta de recursos era ilimitada, y ahora se sabe que eso no es así, y 5) cada vez es necesario menos factor trabajo.

Decía ‘cinco problemas’ en base al modelo económico que adoptamos en los 1950s, unos problemas que son irresolubles porque son problemas nacidos del funcionamiento del modelo, es decir, no es posible resolver esos problemas, hay que cambiar el modelo.

Pero cambiar de modelo tiene consecuencias porque el modelo que hay que adoptar no estará basado en la abundancia sino en la escasez: asumir que un porrón de deuda no será pagada, que se producirá una caída abrupta en el crecimiento potencial, que el nivel de bienestar decrecerá para una gran mayoría, que el desempleo estructural del factor trabajo será muy elevado, que una proporción elevada de personas no van a ser necesarias para producir nada que nadie va a consumir, …

Terrible, ya, pero la dinámica histórica lleva a situaciones inevitables: la Gran Depresión fue inevitable porque el modelo entonces en uso no fue capaz de asumir el aumento de productividad que se produjo en los años veinte; nuestro modelo fue inevitable porque el consumo era la única forma para dar salida a ese aumento de productividad (lo que sucede es que mientras ha durado los efectos han sido geniales); un modelo basado en la optimización es inevitable para afrontar un escenario de recursos escasos.

Con voluntad, arrojo, coordinación, sacrificio, compenetración, y aparcando egoísmos e individualismos se puede mitigar y amortiguar los efectos de lo que está viniendo, pero eso que está viniendo no se puede, NO SE PUEDE, evitar.

Lo único que depende de nosotros es como queremos que sea esta crisis: o terrible, horrorosa y salvage, o muy mala, muy penosa y muy dolorosa. Yo, la verdad, escogería lo segundo. Y soy optimista: pienso que se escogerá, por instinto de supervivencia: por inevitabilidad.

¡Ah!, y por decimoséptima vez: no se trata de una segunda recesión, ni de una vuelta a la recesión, ni de un corte en la recuperación: lo que hoy sucede es un paso más en la crisis sistémica que comenzó en el 2007, al igual que lo será la mayor caída que sucederá mañana. Pienso que sería útil que se fuese admitiendo eso, incluso por aquellos que ahora lo dicen aunque antes lo negasen.

(Y eso-que-se-dice-que-se-ha-perdido: la confianza; bueno, se confió en que los recursos de que podía disponerse lo eran en una cantidad ilimitada, y ya ven donde estamos. Se confía en que ocurrirá aquello que se precisa para que suceda lo que se desea, independientemente de que sea posible, cierto o verdadero, y claro, luego pasa lo que pasa. Durante unos años, ¡bote!, salió bien, pero cuando eso ha dejado de ser así … se ha perdido la confianza. ¡Hombre, claro!; ¿qué se esperaba que iba a suceder?).

domingo 4 de septiembre de 2011

Bienvenido al Nuevo SOS

¡Os doy la bienvenida al nuevo y renovado SOS Blog!


Como podéis observar un aspecto totalmente renovado al igual que sus futuros contenidos. A partir de este momento en SOS Blog podréis encontrar todo tipo de artículos de opinión, curiosidades, noticias, etc. Todo ello aderezado con el toque más personal.

Para todos aquellos que os estéis preguntando dónde ha quedado Íllora, os informo, no he abandonado Íllora, sólo que la afrontamos desde otra perspectiva. En SOS Blog se continuará hablando de Íllora, pero ahora desde una perspectiva más encaminada a la opinión crítica y no desde el punto de vista de la búsqueda de la participación como hacíamos anteriormente.

Próximamente más novedades: síguenos en el blog, Twitter y Facebook


Saludos


Juan Ruiz